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sábado 9 de febrero de 2008

En defensa de la alegría

Logo de la Plataforma de apoyo a ZapateroEldígoras es un medio cultural independiente que, sin esconderse bajo ningún tipo de falsa neutralidad, está abierto a cualquier opción progresista y democrática. Pero las elecciones del 9 de marzo en España suponen un riesgo claro: la posibilidad de que el Partido Popular acceda nuevamente al poder. Dicho Partido se ha ido escorando hacia la derecha más intransigente de tal forma que es incapaz de reconocer ninguno de sus muchos errores y, por si esto fuera poco, anuncia más medidas que pueden atentar contra los derechos humanos y contra las libertades conseguidas en España, mientras aparta de la dirección de sus órganos de poder a quienes han mostrado una ideología próxima a los partidos de centroderecha europeos.

De nuevo votar por el progreso es imprescindible, en tanto que el citado partido cuestiona con más fuerza que nunca algo tan sencillo como que todos seamos iguales en derechos y en deberes, y no es sólo el Partido Popular, sino medios tan antidemocráticos como la COPE y la Conferencia Episcopal, que entran abiertamente en política con medias verdades, cuando no mentiras ofensivas, en un regreso no disimulado a ideas similares a las impuestas durante la dictadura de Franco.

Por todo ello Eldigoras.com, La otra puerta y el Breviario se adhieren a la Plataforma de apoyo a Zapatero, sin renunciar a su propia independencia, porque las declaraciones de los dirigentes del PP simplemente dan miedo y recuerdan épocas oscuras que parecen antiguas o tristes episodios demasiado recientes.

Por una España moderna y en progreso, defendemos la alegría, la cultura y la tolerancia, apoyamos a José Luis Rodríguez Zapatero, aunque sigamos lamentando que las listas electorales españolas sigan siendo cerradas.

Javier Cubero / Eldígoras

Enlaces:
Plataforma de apoyo a Zapatero.
Manifiesto en defensa de la alegría.
Noticia en El País.
Noticia en La Vanguardia.
Vídeo en El País.

domingo 3 de febrero de 2008

¿Estará Dios sentado a la derecha de Rajoy?

«El cardenal arzobispo de Toledo, monseñor Antonio Cañizares aseveró hoy que la Iglesia "no tiene otra palabra que decir que Cristo" y "esta palabra no la callará jamás, no la silenciará a pesar de los poderes de este mundo que quisieran silenciada o verla reducida a los espacios sacrales, no la dejará morir nunca".»

Es radicalmente imposible ver a Cristo en el famoso documento de los obispos españoles, pero el citado cardenal continúa:

«La Iglesia, agregó, "proclamará sin cesar y reivindicará en cualquier circunstancia la dignidad e inviolabilidad de todo ser humano y los derechos fundamentales que le corresponden al hombre, incluidos los de la libertad de conciencia y de libertad religiosa en toda su extensión, así como todos los correspondientes a la libertad de la educación".»

Entre los derechos fundamentales será bueno recordarle los de las mujeres, que no pueden ser sacerdotes, ni obispos, ni cardenales… o los de los homosexuales y lesbianas, por ejemplo. La libertad religiosa no la han defendido nunca para las otras confesiones, la libertad de educación para ellos es imponer la doctrina católica en las escuelas mediante una asignatura llamada religión católica, que no creo que suponga un respeto de la libertad religiosa de los otros.

«Por eso, "la bienaventuranza prometida nos coloca, así, ante opciones morales decisivas", apuntó el cardenal de Toledo, para quien "las bienaventuranzas nos abren un horizonte nuevo con relación a la vida y a la conducta humana".»

Veamos entonces el texto de San Mateo:

  • Bienaventurados los pobres de espíritu: porque de ellos es el reino de los cielos. (Versículo 3)
    ¿Se refiere a la gente normal de la calle, poco instruida en teología, o a los que no estudian Religión católica que tanto podría enriquecer su espíritu?
  • Bienaventurados los mansos: porque ellos poseerán la tierra. (Versículo 4)
    ¿Se refiere a los trabajadores sin contrato o a las mujeres maltratadas a quienes durante tanto tiempo el párroco de turno les pedía resignación y sacrificio?
  • Bienaventurados los que lloran: porque ellos serán consolados. (Versículo 5)
    ¿Se refiere acaso a las víctimas del terrorismo que durante tanto tiempo fueron ignoradas por tantos sacerdotes vascos sin que la Conferencia Episcopal publicase documento alguno?
  • Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos serán saciados. (Versículo 6)
    ¿Se refiere a los médicos perseguidos por Lamela que, aun teniendo una sentencia que demuestra la injusticia a la que fueron sometidos por el Partido Popular en la Comunidad de Madrid, siguen siendo insultados y se les niega toda compensación, aunque Esperanza Aguirre la hubiera prometido?
  • Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos obtendrán misericordia. (Versículo 7)
    ¿Se refiere a los propios obispos cuando son capaces de despedir a profesores de Religión por haberse divorciado, pero corren a celebrar la boda de la princesa Leticia (curiosamente también divorciada)?
  • Bienaventurados los limpios de corazón: porque ellos verán a Dios. (Versículo 8)
    ¿Se refiere a la COPE y a su gran predicador lleno de buenas intenciones expresadas con insultos y mentiras?
  • Bienaventurados los pacíficos: porque ellos serán llamados hijos de Dios. (Versículo 9)
    ¿Se refiere a los sacerdotes castrenses o a los que fueron cómplices en las dictaduras española, argentina, chilena…?
  • Bienaventurados los que sufren persecución por la justicia, pues de ellos es el reino de los cielos. (Versículo 10)
    ¿Se refiere a los curas y obispos pederastas en Austria o Estados Unidos, por ejemplo, a los que la Iglesia protege con cambios de parroquia y un silencio clamoroso aunque tenga que vaciar los cepillos para indemnizar a las víctimas?

¿Qué tienen que ver las Bienaventuranzas con el documento de la CEE?

«Finalmente, señaló que exhortación de la Conferencia Episcopal "no procedía de error o de motivos turbios, ni usaba engaños, y así lo predicamos, no para contentar a los hombres, sino a Dios, que aprueba nuestras intenciones. Nunca hemos tenido palabras de adulación, ni codicia disimulada. Dios es testigo. No pretendimos honor de los hombres".»

Es cierto, no hay engaño, nunca ha estado más claro para quien piden el voto los obispos: para el Partido Popular, aunque afirme que mantendrá la ley del aborto y que sólo le cambiará el nombre a la ley de matrimonios homosexuales, ¿qué le vamos a hacer?, habrá que decantarse nuevamente por el “mal menor”.

Lo curioso es que con ello contenten a Dios, ¿a qué dios?, al de “Amaos los unos a los otros como yo os he amado” no, tal vez a un dios sentado a la derecha, muy a la derecha de cualquier evangelio, de cualquier esencia verdaderamente cristiana.

¿Quién lanza siempre “la primera piedra”? ¿Quién “siembra vientos” y se queja de tan inocuas “tempestades”?

¿Acaso estos cardenales tan humildemente vestidos, que rechazan figurar entre los poderosos, que habitan en lugares tan modestos como las catedrales, que poseen escuelas dedicadas a los pobres hijos de las clases dominantes, que apenas tienen alumnos inmigrantes en sus colegios concertados?

La palabra de Cristo nada tiene que ver con los intereses terrenales de quienes presumen ser representantes de lo divino. Si muestran su opción política terrenal que no se quejen de las repercusiones. La mayoría de los católicos sabe que su fe no debería ser utilizada ni manchada por opciones políticas, que en nada son perseguidos, que, aun siendo un sistema imperfecto, nuestra democracia es mucho más tolerante, abierta y respetuosa que los cuarenta años de Franco, en los que los obispos ocupaban cargos políticos, que cualquier sistema político anterior en el que haya participado la Iglesia con su sectarismo secular, con sus bulas para los ricos, con su divorcio encubierto para los que pudieran pagarlo y una triste historia de inquisiciones, racismos y persecuciones infames.

Puesto que no pretenden honor de los hombres, bueno será que empiecen a ganarse el pan con el sudor de su frente y se denuncie ya el Concordato y sus privilegios sin parangón en el resto de Europa, países como Francia o Italia no les conceden un trato tan favorable, tal vez por eso sus obispos son menos beligerantes que los españoles, tal vez ellos sí entendieron la bienaventuranza para los "pacíficos".

sábado 2 de febrero de 2008

Evitemos cuatro años de cuaresma mal entendida

«El obispo de Sigüenza y miembro de la comisión permanente de la Conferencia Episcopal, José Sánchez, ha acusado al presidente del Gobierno de usar a los obispos para la campaña electoral, y ha asegurado que las orientaciones del voto dadas el pasado jueves en una nota solo son "doctrina consolidada de la Iglesia". "Yo le recomendaría al señor Zapatero que no usara a los obispos para agitar a las masas", ha asegurado el ex portavoz de la Conferencia Episcopal».

¿No utilizan los obispos españoles al Gobierno, de acuerdo con las consignas del PP, para agitar a las masas en sus cada vez más frecuentes (e indecentes) manifestaciones públicas?

«"Lo de ayer ha sido un auténtico vapuleo contra los obispos. Nos hemos visto insultados", ha asegurado el ex portavoz de la Conferencia Episcopal, quien además ha acusado al presidente del Gobierno de "colgar el 'Sambenito' a un colectivo, y poner el 'Sambenito' a un colectivo ha traído consecuencias nefastas en nuestro país".»

¿Y no debería referirse el citado obispo a los ‘sambenitos’ colgados por la Iglesia en diferentes momentos de su triste historia a Galileo, a las mujeres, al Islam, a los judíos, a los masones, a los rojos, a los homosexuales, a las lesbianas, a los divorciados, a las prostitutas…?

En cualquier caso hay que agradecer a los obispos que se quiten la máscara, que dejen claro su apoyo a una derecha que rechaza la memoria de una dictadura forjada a hierro con el beneplácito de la Iglesia, y está muy bien que los obispos catalanes también demuestren con quién están: con los que manipulan el Evangelio, con los que han acabado con una teología de la liberación mucho más cercana a lo que se defienden en los textos sagrados para los cristianos. Lo demás es usurpación en nombre de Dios, manipulación, ataque sistemático a los derechos humanos desde la jerarquía, al margen de las necesidades de sus fieles. La última misa del Papa, celebrada de espaldas, es una imagen nítida del signo de la ideología imperante en esos pasillos vaticanos engalanados con los culos prietos de la Guardia Suiza. Juan XXIII se moriría de vergüenza.

«El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, afirma hoy, respecto a la polémica sobre las relaciones entre el Ejecutivo y la Iglesia, que "hay un contrato entre el PP y el sector más duro y radical de los obispos".
En una entrevista que publica hoy la edición digital del diario gratuito 20 Minutos, el jefe del Ejecutivo señala que "el entorno pseudointelectual de la emisora de los obispos manda ya en el PP y quiere mandar en España. Esto es básicamente lo que hay en juego en estas elecciones".»

Sería bueno que dentro de unos días no tenga sentido aquello de “Ya se acabó el Carnaval, mucha fiesta y poco dura; ahora viene la Cuaresma: ¡que se diviertan los curas!”

El Concordato con el Vaticano debe ser revisado inmediatamente, es anticonstitucional se mire como se mire y, por supuesto, no debe mantenerse si, además, la jerarquía eclesiástica (que nada tiene que ver con la fe que pueda tener la gente honesta) se empeña en salir de los templos para boicotear la democracia. ¿En qué urnas los han elegido para que puedan clamar contra la convivencia y la igualdad en un Estado democrático?

Más que nunca hay que oponerse al fundamentalismo de este tipo de ayatolaes católicos. Cada cual puede tener sus creencias y deben ser respetadas, sus textos sagrados deben ser estudiados en el seno de la familia o en sus templos de culto, no en la escuela pública, no con el dinero de todos. La religión tiene un ámbito que no debe imponerse a costa de la democracia ni desdibujar el poder legítimo de unas instituciones que deben trabajar para todos, sean creyentes de cualquier confesión religiosa, agnósticos o ateos. Todos ellos son ciudadanos que pagan sus impuestos a diferencia de la Iglesia, que en España no paga y, sin embargo, pretende gobernar en la sombra.

Obispos con aguijones

«De la Vega ha pedido a los prelados que respeten la separación entre Iglesia y Estado que marca la Constitución, insistiendo en que el terrorismo nunca debe ser instrumentalizado con fines políticos.»

«En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Habéis oído que se dijo: "Amarás a tu prójimo" y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto" (Mateo 5,43-48)».

Sin embargo, los obispos españoles aborrecen a quienes consideran sus enemigos, escupen en la mano de quien les da de comer, se lanzan a los ojos como cuervos. Ellos, los nostálgicos de un dictador bajo palio; ellos, los que discriminan a la mujer y la mantienen al margen de sus órganos de poder; ellos, los que pertenecen a una organización feudal sin atisbo alguno de democracia; ellos, los jerarcas del pasado que prefieren la muerte y rechazan los preservativos; ellos, los que condenan la homosexualidad pero son permisivos con su propia pederastia; ellos, los que dicen defender una familia que no quieren para sí; ellos, los que piden el voto para el PP.

Unos, los obispos, y otros, la derecha de la España profunda y montaraz, aprovechándose de la debilidad de los gobiernos socialistas que no sólo no han sido capaces de hacer real la separación entre Iglesia y Estado, sino que han seguido alimentando a esa jerarquía codiciosa de poderes humanos y ajena a aquel reino que decían no era de este mundo.

Obispos con aguijones de avispas en una nueva cruzada contra los rojos, contra los maricones, contra los judíos, contra los moros, contra la ciencia, contra la tolerancia, contra la vida.

Ellos, para los que mentir debe ser un mal menor, o en su boca no es pecado.