
Una mujer dispone los tomates junto a una tabla de madera. Toma un cuchillo y, con destreza, los va cortando uno a uno, primero por la mitad, después en pequeños dados.
Una lágrima recorre la mejilla y se precipita sobre el rojo.
«Si por lo menos fuese una cebolla...»
Una lágrima recorre la mejilla y se precipita sobre el rojo.
«Si por lo menos fuese una cebolla...»
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